Sanar es un acto de compromiso contigo mismo.

Sanar es un acto de compromiso contigo mismo.

Tu puedes sanarte, tienes la capacidad y la fuerza, pero a menudo para darte cuenta de tu poder, la atención psicológica es esencial, por eso en Lex Pro Humanitas incluimos como medida de fortalecimiento en casos de juicios familiares la atención psicológica sin costo extra para nuestros clientes y sus hijos.

El estigma sobre buscar ayuda psicológica se ha ido desvaneciendo, y cada vez son más las personas que reconocen que su salud mental es un aspecto primordial en sus vidas y este es un gran primer paso.

Sin embargo, el proceso terapéutico es un camino de doble sentido. Requiere no solo la experiencia del profesional, sino también la constancia y el compromiso del paciente consigo mismo. Desafortunadamente, un porcentaje significativo de personas interrumpe su tratamiento de forma prematura.

La importancia de revisar los motivos de abandono nos permite hacer una introspección crucial antes de empezar o continuar la terapia.

La investigación ha clasificado consistentemente los motivos por los que los pacientes suspenden su atención. El estudio de Gavino y Godoy (1993) en Porcel (2005) ofrece una lista concisa de razones comunes en adultos:

  • El motivo de consulta «ya no preocupa». El paciente siente que está mejor, aunque aún no haya alcanzado los objetivos terapéuticos definidos por el profesional.
  • Tardanza en conseguir objetivos y desmotivación. La persona espera un cambio rápido que la profundidad del problema no permite.
  • Evitación y Resistencia: Negación a tocar algunos temas a medida que la terapia se acerca a puntos difíciles.
  • Cambio de ciudad del cliente o del terapeuta.
  • Consejo de otro profesional de una corriente teórica distinta.

Aun cuando las razones detrás del abandono de la terapia pueden variar con el tiempo, especialmente dada la fecha de publicación de este estudio, es probable que algunas persistan. ¿Considerarías ir a terapia? Si ya has asistido, por favor, enumera mentalmente o incluso en una hoja blanca o en una nota de tu celular, los motivos que te llevaron a suspenderla.

El proceso de sanación real es a menudo más lento y requiere mayor esfuerzo que la solución superficial. Es fundamental no confundir la disminución inicial de la ansiedad con la solución definitiva del problema.

Si bien los motivos anteriores se desarrollan a lo largo del proceso, la decisión de abandonar a menudo se toma de forma prematura. La literatura sobre las expectativas del paciente subraya la importancia de las primeras sesiones y la calidad del vínculo:

Al llegar a la primera entrevista, la mayoría de los pacientes tienen expectativas muy claras. Esperan que el terapeuta les:

  • Apoye, escuche o sea amigable.
  • Ofrezca una solución rápida a su problema o aclare sus dudas.
  • Genere un sentimiento de confianza.

Cuando estas expectativas se cumplen, la persona es significativamente más propensa a asistir a la segunda sesión. Si no se cumplen, la deserción es inminente.

Los estudios indican que los pacientes que sí asisten a la segunda sesión perciben a sus terapeutas con características más positivas (amable, confiable, puntual, experto). Por el contrario, la razón más común para no volver es que el terapeuta «no escuchó o no fue agradable», percibiendo características negativas como impuntualidad o autoritarismo (Alcázar, R. 2007)

Si no te sientes a gusto, escuchado o en confianza en las primeras sesiones, la probabilidad de abandono se dispara.

Tanto si eres un paciente nuevo como si estás pensando en retomar la terapia, esta información te brinda una guía valiosa para la introspección.

  1. Sé Honesto Contigo Mismo: Si te sientes tentado a abandonar porque el tema es doloroso (negación) o el progreso es lento, haz una pausa. Reflexiona si el problema ha desaparecido realmente o si estás cediendo a la resistencia.
  1. Evalúa el Vínculo: Después de la primera o segunda sesión, hazte estas preguntas:
    • ¿Me sentí escuchado y validado?
    • ¿Siento que este profesional es experto en mi problema?
    • ¿Me siento seguro para hablar de mis temas más sensibles?
  1. Comunica tus Molestias: El terapeuta no es un lector de mentes. Si hay algo en el tratamiento o en su estilo que te molesta, o si sientes que el progreso es lento, comunícalo honestamente. La capacidad de reparar las rupturas en la alianza es un signo de terapia exitosa.

Recuerda: La terapia funciona, pero necesita de ti… funciona cuando decides darte una oportunidad real, cuando eliges dejar de huir y comienzas a mirar hacia dentro. No se trata de magia, sino de compromiso: de atreverte a cuidar de ti con constancia y paciencia.

PARA REFLEXIONAR: 

Referencias:

Alcázar, R. (2007). Expectativas, percepción del paciente hacia su terapeuta y razones para asistir a dos o más sesiones. 30(5). https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-33252007000500055

Porcel, M. (2005). El abandono en las terapias psicológicas. Revista de ciencias sociales, 14, 1-16. https://www.redalyc.org/pdf/4959/495950207002.pdf

ELABORÓ: 

Psic. Frida Sánchez Robledo

Lic. Ángel Tapia Mosqueda

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